Mírame por como sonríes cuando te digo que te quiero.
No me juzgues si un día te desquicio con mis mañías,
quiéreme cuando te beso y siento que muero si no eres mía.
No me apartes si te sorprendo a media noche en la penumbra,
sabes que no he visto arte más bello que tu piel desnuda.
Porque todo en tí es amor, es pasión, es deseo ferviente,
son los rastros un amor que se encarna en un angel viviente.
Es la diosa de la Hermosura hecha carne en tu sonrisa y en tu dulzura.
Es la luna.
Es el sol.
Y es que, como tú, ninguna.
Chica Salada

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