Siéntate, tenemos que hablar.
No me mires así, ya lo sabes,
no te puedo engañar.
Me he cansado de este juego bipolar.
Que por huir de las despedidas
No he querido adentrarme en nuevas
avenidas,
Y apareciste tú,
Y rompiste mis esquemas y mis mentiras.
Hipotequé mis manías y mientras huía de
los anillos
fuí pegándote a mi cama con celofán.
Y cuando no quería mirarte
te fui cosiendo sin darme cuenta a mi
paladar
Y es que quiero que el
café no te lo tomes en la taza al desayunar,
Quiero que viertas chocolate en mi cuerpo al desnudarme,
Y quiero cortar las
alas y ahogarme en el mar,
Pero si me ahogo,
quiero que tú me salves.
Me protegí contra el
invierno
pero no me vacuné de
tus besos,
Y esto duele más de lo
que pude imaginar.
Y tú no lo sabes.
Y sin darme cuenta
quise llenarte de acordes, y de besos.
Y rasgar tu espalda con las uñas que rasgo mi guitarra.
Pero que no sea ella la que grite por la noche en mi cama.
Entre mis sábanas de invierno.
Que el frío se quede sólo en el recuerdo
Y seas tú, y sea yo,
Quienes tiñan las mañanas de pegamento,
Y nos quedemos pegados en la almohada
Entre caricias, y el cemento
de las mentiras que una vez me dije a mí misma hagan efecto
Y me digas entre susurros esas palabras que tanto temo.
Y es que quiero que el
café no te lo tomes en la taza al desayunar,
Quiero que
viertas chocolate en mi cuerpo al
desnudarme,
Y quiero cortar las
alas y ahogarme en el mar,
Pero si me ahogo,
quiero que tú me salves.
Me protegí contra el
invierno
pero no me vacuné de
tus besos,
Y esto duele más de lo
que pude imaginar.
Y es que creo que te
quiero.
Y tú ya lo sabes.Chica Salada

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