Idealizar. Subir en un pedestal. Expectativas descontroladas
que sólo consiguen que el golpe sea más contundente. Más letal. Metas, caminos y personas. Que más da. Al
final no se consigue y nuestra mente solo entiende de frustraciones sin
controlar. Con lo fácil que hubiera sido poner en la locura una pizca de
realidad. Como quien condimenta una comida. Amor con un poquito de sal. Pasión
y locura con un poquito de cordura mental. Pero nadie dijo que fuera fácil. Si
lo fuese, la raza humana... Qué os voy a decir. Ni existiría ya.

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