Cambié los piercings por tatuajes. Cambié el dolor por el
sabor de la alegría de saber que sigo viva. Que sigo siendo yo. Cambié la gris
perspectiva por una vida llena de color. Mi sustento fue mi fuerza; mi bandera,
el amor.
Negocié con el Destino. Le pedí tiempo y me dio
redención. Que si somos felices es
cuando percibimos control. Que nadie mueve nuestros hilos, que sólo nosotros
somos los dueños de nosotros mismos. Cantemos otra canción. Pongamos música a la vida, acordes a la
desolación. Apaguemos las luces y encendamos las velas de las utopías, de las
ilusiones. Pongamos en la vida todo nuestro corazón. Veamos más allá de las
tormentas. Sellemos las lágrimas con sonrisas. La anhedonia con pasión.

Una vez más, gracias por escribir como lo haces. Bravo, Sofi.
ResponderEliminarMuchas gracias :)
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