Hoy soñé con él... Aunque no tenía cara. Eran simplemente
unos brazos que me abrazaban. Unas miradas sostenidas al límite de mi agonía,
que me tranquilizaban.
Daría lo que fuera por no tener el alma herida. Mas no hay
un momento que no recuerde, no hay un solo día que no piense dónde se quedó ese
alma de niña.
Hoy soñé que me arropaban, que me basaban dulcemente y
dulces mis sueños encontraba. Qué recuerdos infantiles, qué añoranzas
arrancadas.
Hoy soñé que le tenía. Y que no había obstáculos ni recovecos,
errores o frustraciones incomprendidas… Ilusiones rotas que se llevaron los
recuerdos, los deseos, las llamas encendidas.
Un ápice de comprensión en un mundo
indiferente a los vivos, una mirada de ternura en un mundo yerto y frío.
Me encanta como escribes. Precioso este texto :)
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