¡Bienvenid@s!

Gracias por dedicar un momento a pasear por estas letras.
Podéis seguirme también en:
Facebook: Besos que Saben a Sal
Instagram y Twitter: @Chica_Salada

¡Nos leemos!

viernes, 14 de diciembre de 2012

Felicidades, papá.


No podría pensar en todo lo que he conseguido, si no fuera al lado de dos personas. Y una de ellas, por supuesto, es mi padre.  Gran parte de lo que soy se lo debo a él. A sus enseñanzas, a su forma de mostrarme el camino. A sus lecciones y a sus charlas. A su forma de quererme y darme alas.

No cualquier padre hubiera hecho frente a lo que tuvo que hacer él al tenerme. Y él, sin embargo, lo hizo. Y nunca podré agradecerle totalmente esa decisión de seguir conmigo. De seguir a mi lado y luchar por mí, por darme un futuro, una vida, por luchar por un sueño que día a día, se hace realidad.

Por seguir luchando día a día por su familia. Por nosotras. Por que sigamos siendo uno pese a cualquier adversidad. Por su manera humilde y silenciosa de decirnos que nos quiere con locura. Más allá incluso de lo que podamos imaginar.

Eres la responsabilidad en persona. La entereza,  la ayuda y el darse a los demás. Todo eso lo he aprendido de ti. El altruismo personificado, no hay más. Me has enseñado grandes lecciones de vida con tus palabras, papá, pero con tus actos  me has enseñado más.

Eres también el genio y la seriedad. Pero tus ojos delatan la emoción que contienen. Siempre estaré enamorada de esos ojos azules, papa, que lejos o cerca, allá donde vaya, siempre estarán.

Nunca voy  a olvidar mis momentos contigo siendo pequeña. Todo lo que has hecho por mí.. Todos los juegos, pasando casi tardes muertas. Todas las veces que, cuando te ibas a trabajar, te despedí. Todos los viajes a Madrid, yo durmiendo en el asiento de atrás. Todos los papeleos, todo el "trajín"... Todas las sonrisas que me regalaste y cómo me hacías sonreir.

Estoy llorando como tonta escribiendo estas palabras porque ahora mismo no puedo tenerte. Me gustaría poder darte un abrazo por tu cumpleaños,  y decirte todas esas cosas que la distancia, los enfados y el orgullo a veces no me permiten decir.

Pero sabes que te quiero,  y que siempre te querré. Que el amor no se disuelve por mucho cemento que le eches, por mucho sufrimiento o muchas vueltas que de la vida. Por mucho que se separen los caminos, de una u otra forma, más allá de la vida y de la muerte, te querré.

Nunca voy a olvidar tu sonrisa, papá. Y de hecho me gustaría más seguir viéndote sonreír. No dejes de hacerlo nunca, aunque sea por esas niñas, que aprendieron a sonreir gracias a tí.



Eres la tabla de madera a la cual, cuando mi marea crece, me quiero agarrar.

Y me querré agarrar siempre.

Te quiero, papá.

2 comentarios:

  1. Ohhhh, que bonito!!
    Enseña esto a tu padre, seguro que se emociona como me he emocionado yo ^^.
    Muchas veces tenemos que tener lejos a las personas, para darnos cuenta de lo que las queremos...

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Desde luego, Sara!! A veces cuando nos faltan las personas en nuestro día a día nos damos cuenta de lo importantes que son.
      Tranquila, que se lo enseñé (creo que le gustó^^). Gracias por tu otro comentario, guapa!! =)

      Eliminar